Profesional AGRO - Madrid 16/07/2026

Han transcurrido ya ciento quince años desde que Giuseppe Merlo (conocido como “Pinin”) levantara por primera vez la persiana de su taller de Cuneo. Corría el año 1911 y arrancaba una historia marcada por la pasión, el compromiso y la excelencia. Un pequeño taller que crece y evoluciona –primero para convertirse en un laboratorio, después en una fábrica–, y que va dando pasos firmes hasta convertirse en el centro neurálgico de un Grupo que hoy es conocido en todo el mundo, pasando en pocas décadas del centro de Cuneo al epicentro del mercado internacional, y transitando desde la transformación del hierro al diseño y producción integral de una gama de máquinas capaces de revolucionar el sector de los manipuladores telescópicos. Merlo es el ejemplo paradigmático de crecimiento sostenido mediante progresivos pasos hacia adelante, todos ellos meditados y razonados, sin perder jamás un ápice de su propia identidad.
Recorrer el complejo industrial de Merlo es una experiencia única por varios motivos. En primer lugar, nos encontramos en un entorno privilegiado, en el corazón industrial de Italia y bajo la omnipresencia de las imponentes montañas que definen la frontera entre el departamento francés de los Alpes Marítimos y la provincia italiana de Cuneo. Los picos se suceden en el horizonte superando ampliamente los 3.000 metros de altura y configurando un paisaje que por momentos sobrecoge.
En segundo lugar, la oportunidad de recorrer en primera persona las instalaciones de la sede central de Merlo, un complejo fabril en el que se respira innovación y calidad en cada rincón, es toda una experiencia que nos ha permitido comprobar in situ el resultado de la constante evolución de este Grupo industrial.
El ímpetu y la curiosidad insaciable de Amilcare Merlo, ese infatigable “valor de atreverse” del que hicieron siempre gala el hijo de Pinin y su inseparable hermana Natalina, se ha transmitido intacto a la tercera generación de la familia, la cual –con Paolo Merlo al frente como Presidente y CEO junto con sus dos hermanos, Silvia y Andrea–, ha sabido recoger cada mimbre de la filosofía empresarial de su padre, su espíritu innovador y su constante inquietud y pasión para desarrollar nuevas ideas. La plena implicación en el día a día de la compañía, la visión a largo plazo y el arraigo familiar siguen siendo una constante en esta tercera generación.
Durante la presentación corporativa, Mattia Bodino, responsable global de eventos, realizó un interesante repaso por la historia de la marca, su cartera de productos, su filosofía empresarial y su presencia global. Tal y como la conocemos actualmente, Merlo fue fundada en el año 1964, fecha en la que los hijos de Giuseppe, Amilcare y Natalina refundan la compañía y trasladan la sede a San Defendente di Cervasca. Merlo es una empresa de gestión familiar totalmente autofinanciada, y desde sus orígenes se ha caracterizado por una visión a largo plazo, de forma que sus proyectos actuales centran el foco en las próximas décadas, con el horizonte perfectamente definido de cara al futuro.

El portfolio de Merlo, centrado en los sectores agrícolas y de construcción a través de sus divisiones MERLO y TRE–EMME, abarca desde manipuladores telescópicos, hormigoneras autocargantes, dúmperes, tractores porta-aperos, transportadores oruga, compactadores de residuos (englobados en la división TECNO) e implementos.
Las tecnologías Merlo se aglutinan en la división PROJECT, que engloba la actividad de la marca en Investigación y Desarrollo o los componentes poliméricos, y en la división MGILAB, centrada en la investigación en hidráulica y electricidad. Por último, las divisiones MOVIMATICA y CFRM se centran en todo lo relativo a la formación, pruebas y relación con los clientes.
La de Cuneo es la única planta de producción de Merlo en el mundo. Con una extensión de 337.000 metros cuadrados, actualmente emplea a más de 1.700 personas, una plantilla que se ha incrementado en un 18% en los últimos 5 años. En el pasado ejercicio 2025, salieron de la planta de Cuneo 7.000 máquinas, de las cuales se destinaron al mercado de exportación casi el 80%. Su cuota de mercado alcanza el 12,7% en Europa y un 8,6% a nivel mundial, ostentando una clara posición de liderazgo en mercados como Italia, Suecia, Finlandia o Canadá. La marca cuenta con ocho filiales: Francia, Reino Unido, España, Alemania, Polonia, Australia, EE.UU. e Irlanda.
En los últimos años, la sede de Merlo ha sido objeto de una profunda transformación en todo lo relativo a su organización industrial y logística. Importantes y constantes inversiones han convertido la planta de Cuneo en todo un referente tecnológico dotado de las últimas innovaciones en robótica –desarrollada en la mayoría de los casos exclusivamente para la marca–, 19 líneas de torneado integradas en un sistema totalmente automatizado y una completa red de túneles cuya capilaridad oculta y silenciosa conecta las diferentes secciones de la fábrica, favoreciendo la operatividad y aportando una sensación permanente de “fluidez” y limpieza que sorprende a lo largo de todo el recorrido por la planta fabril.
El ritmo del ensamblaje está plenamente optimizado gracias a la perfecta sincronización del tiempo de ciclo (takt time), y los controles de calidad permanentes –basados en un preciso sistema de validación activa (el sistema Gatekeeper)–, que permiten la monitorización en vivo de todo el proceso de ensamblaje, así como la resolución predictiva de problemas.
Basta con recorrer las instalaciones para corroborar que no nos encontramos en una cadena de ensamblaje al uso: Merlo es una verdadera fábrica en la que casi la totalidad de las piezas y componentes que configuran cada máquina son diseñadas, desarrolladas y fabricadas íntegramente en la planta. Esto queda de manifiesto durante la visita, en la que sorprende inmediatamente la ausencia del “trasiego” de piezas o componentes procedentes del exterior tan frecuente en otras fábricas. De nuevo el concepto de autosuficiencia marca diferencias.
De cara al futuro más inmediato, Merlo tiene programada una importante inversión estructural que incrementará la superficie productiva en unos 40.000 metros cuadrados. El proyecto incluye la construcción de una nueva carretera para sostener el crecimiento de la planta, que también incorporará una nueva zona de expediciones, nuevas líneas de ensamblaje y una nueva zona destinada a pruebas.
Cada máquina que sale de la sede de Merlo en Cuneo con destino a todos los confines del mundo es fruto de una estrategia sostenida en el tiempo y basada en un incremento constante de aspectos como la robustez y la fiabilidad, la simplicidad operativa y la maximización del confort del operario.
El desarrollo de máquinas funcionales e interconectadas es una constante de la que también hacen gala los nuevos productos presentados durante este Press Meeting España 2026, un evento en el que la filial Merlo Ibérica ha ofrecido a la prensa especializada española la oportunidad de visitar la fábrica y las instalaciones de Merlo y de conocer –e incluso probar sobre el terreno– las nuevas gamas Roto y TurboFarmer, el nuevo tractor forestal TreEmme RM y el nuevo sistema inteligente para la gestión de flotas Merlo Mobility.
La apertura del evento tuvo lugar en las instalaciones de la Merlo Academy, y lo presentaron Nicolò Bessone, Area Manager de Exportación, y Antonio Torrijo, Director General de Merlo Ibérica. Bessone centró precisamente su intervención en la importancia de Merlo Academy como pilar fundamental dentro de la estrategia de Merlo. Se trata de un proyecto muy ambicioso que da cobertura formativa a nivel internacional tanto a la red de concesionarios como al personal de la compañía y a los importadores y clientes de la marca y que opera como centro de intercambio de conocimiento y formación, un espacio donde la gran familia Merlo acoge a su red de distribuidores y a sus clientes finales para compartir su fisosofía de empresa y profundizar en todos los aspectos del producto.

La presentación de las nuevas Roto, cuya irrupción en el mercado estableció nuevos estándares en el segmento de los telescópicos de construcción, estuvo a cargo de Juan Francisco Segovia, Area Manager de Merlo Ibérica para la zona norte. Son máquinas que destacan por su capacidad de operar a 360º gracias a su torreta giratoria, y que se producen en tres gamas diferentes: Roto 16-18, Roto 22-30 y Roto 35-28, todas ellas recientemente actualizadas con importantes incrementos en su capacidad de carga. Los nuevos bastidores de última generación, más largos y con una estabilización más amplia, así como las mejoras en la facilidad del transporte, aumentan aún más las prestaciones de una gama cuyos modelos se confirman una vez más como los más compactos y ligeros de su categoría a igualdad de prestaciones.
La gama Roto 2026 ha sido objeto de importantes mejoras en conceptos como la seguridad, la facilidad del transporte, la accesibilidad y la versatilidad, como el nuevo mando a distancia, que establece un nuevo estándar en el control remoto, o el sistema ASCS (Adaptative Stability Control System), que calcula la estabilidad según la posición de la carga y detecta el implemento que se está utilizando.
Para presentar los nuevos TurboFarmer tomó la palabra Antonio Ortega, Area manager de Merlo Ibérica para la zona sur. Destacó de estos modelos el incremento de la ergonomía, la robustez y la accesibilidad, así como la simplificación de su mantenimiento.
La gama Turbofarmer fue la primera en el sector de los telescópicos en recibir la homologación para el remolque por carretera. Treinta años después de su lanzamiento, estos modelos siguen siendo el corazón comercial de la marca italiana y su propuesta más versátil. Estamos ante verdaderas máquinas polivalentes y preparadas para incorporar cada nueva tecnología exclusiva de Merlo, como es el caso del nuevo joystick electrónico capacitivo, disponible en versiones horizontal y vertical, o las nuevas mejoras en visibilidad y seguridad.
La gama ofrece 16 configuraciones diferentes para que cada cliente pueda personalizar la máquina según sus necesidades. El amplio rango de aplicación de TurboFarmer incluye agricultura, ganadería, alquiler, construcción residencial, almacenamiento y tratamiento de residuos, logística, mantenimiento de espacios verdes, municipalidades, defensa, sector forestal, plantas de biogás, gestión de cereales y forraje, viveros… Una verdadera máquina polivalente que, desde su aparición en 1996, no ha hecho más que evolucionar, representando uno de los pilares fundamentales del crecimiento de Merlo en el mundo.
La visibilidad de la carga en trabajos de altura ha mejorado notablemente gracias al sistema FOPS SafeView, y la nueva rejilla superior ha incrementado hasta un 85% las aberturas garantizando la protección FOPS II. Soluciones aparentemente sencillas como el nuevo acceso a la cabina SafeStep mejoran notablemente la comodidad y la seguridad durante esta operación tan frecuente en estas máquinas en el entorno agrícola y ganadero. Dentro de la cabina se aprecian también notables mejoras ergonómicas y en todo lo relativo a reducción de vibraciones y ruido o al incremento de la visibilidad. Las cabinas de los modelos “CS” están equipadas con suspensión hidroneumática patentada, capaz de ofrecer un recorrido máximo de 110 mm, mientras que los modelos con cabina fija cuentan con una nueva generación de antivibrantes. Cada detalle está orientado a favorecer el confort operativo y la ergonomía.
Cabe resaltar que, atendiendo a una demanda muy solicitada por los usuarios, Merlo ha incorporado a los TurboFarmer los nuevos guardabarros de acero, más eficaces, resistentes y robustos. También se han agrupado en dos áreas todos los puntos de engrase, todo un acierto a la hora de simplificar el mantenimiento diario de la máquina.
Antonio Ortega también realizó un recorrido por la gama TRE EMME, presente en la cartera de productos de Merlo desde el año 2001, una máquina que ha acompañado a las líneas estándar de elevadores telescópicos con una producción destinada a nichos de mercado más exigentes. Como el resto de las máquinas Merlo, se producen íntegramente en la en la planta de Cuneo, y están disponibles en dos versiones: una forestal, ideal para silvicultura, y una multifunción, orientada al mantenimiento vial, dos opciones distintas para unas máquinas polivalentes caracterizadas por sus elevadas prestaciones y su gran simplicidad de uso. Ortega hizo alusión al lanzamiento del nuevo tractor multifunción MM170RM, una máquina extremadamente versátil y polivalente destinada al mantenimiento de carreteras.
Antonio Torrijo, Director General de Merlo Ibérica, fue el encargado de comentar las prestaciones de la plataforma Merlo Mobility, la solución de Merlo para la optimización de las operaciones en campo y la reducción de los tiempos de parada. Entre sus funcionalidades cabe destacar el monitoreo de los equipos, el diagnóstico y la asistencia en remoto, las alertas de mantenimiento y su integración sencilla con otros sistemas que pudiera utilizar el operario. Merlo Mobility reduce en un 20% el tiempo de inactividad e incrementa entre un 15 y un 25% el número de horas productivas del equipo, reduciendo a su vez los costes operativos y ofreciendo una total visibilidad de la flota y un completo acceso a la misma. Todo ello incide en la visión de Merlo como plataforma digital global capaz de convertir sus máquinas en un verdadero ecosistema inteligente, pasando de la simple telemetría al análisis predictivo.
La filial Merlo Ibérica, operativa desde el año 1987 y actualmente bajo la dirección de Antonio Torrijo, cuenta con una red de 45 concesionarios, 38 de ellos centrados en el sector agrícola. Esta red fuertemente consolidada, junto con los puntos de grandes cuentas y grandes dealers, fortalece un aspecto fundamental para la marca: la cercanía con el cliente y el apoyo constante tanto en la venta como en la asistencia técnica. La estrategia es clara: escuchar las inquietudes y necesidades de cada concesionario y de cada usuario final para que cada máquina Merlo se adapte lo más posible a la realidad de cada sector. Herramientas como el Dealer Portal facilitan esta intercomunicación constante que se traduce en acciones muy concretas en la mejora de la gestión de cada máquina.
En el contexto del mercado internacional de manipuladores, los datos del ejercicio 2025 colocan al mercado español en la cuarta posición a nivel mundial, con 2600 máquinas vendidas, en un ranking encabezado por el Reino Unido (8750 unidades), Francia (7400 unidades) e Italia (4265). La proyección futura del mercado de manipuladores en España apunta a un incremento constante, que se situará en el entorno de las 3000 unidades en el año 2030.
Sentir de cerca el espíritu innovador de esta empresa familiar y conocer sus instalaciones ha sido todo un privilegio y una experiencia muy agradable gracias a la hospitalidad y cercanía tanto del equipo de Merlo Ibérica como de los responsables de Merlo en Italia, siempre con el apoyo y atención exquisita por parte de Rita Gª Zurera (responsable de marketing para España) y Elena Gullino (coordinadora de marketing de Merlo). Nuestro agradecimiento desde estas páginas a toda la “gran familia Merlo” por ser los más excelentes anfitriones.
En un encuentro informal, cercano y distendido con Paolo Merlo, CEO y director general de Merlo, ante las puertas de Merlo Academy, tuvimos ocasión de conocer en sus propias palabras la filosofía de producción y de gestión, su visión del negocio y de las personas. Con la Academia a sus espaldas, el directivo hizo hincapié en “la importancia de la formación de las personas acerca de nuestro concepto de negocio desde el punto de vista comercial y técnico, y desde el distribuidor hasta el cliente final”.
No disimula su orgullo a la hora de divulgar sus particularidades con respecto al resto de fabricantes del mundo, al producir y diseñar en su fábrica prácticamente todos los componentes de la máquina: “partimos de la idea, la realizamos y concebimos el proyecto de cómo construirlo”. Desde los cilindros, la electrónica o la parte eléctrica, Paolo Merlo recordó a los asistentes al evento que Merlo es capaz de autoabastecerse a nivel productivo, con las grandes ventajas que esto conlleva en lo relativo al control de la producción y la calidad del producto final.

Hablando de la distribución, y con Antonio Torrijo a su derecha(“Toni es más italiano que español”–comentó entre risas–) quedó patente la perfecta sintonía con el equipo de Merlo Ibérica. “Estamos plenamente unidos con la red y mantenemos una relación excelente con la filial española, con la que comparten un lenguaje común”. Torrijo añadió que “una red cercana y potente suma siempre y damos el máximo valor al contacto directo con el distribuidor.”
Todo lo que Merlo significa queda resumido en el concepto “Personas, Producto y Producción”, los tres pilares estratégicos en los que Merlo basa su trayectoria y su visión de futuro. Las personas representan la cultura de empresa, y Merlo busca la implicación y fidelización de todas las personas implicadas en la empresa. Por su parte, el lema de Merlo “Innovadores por Tradición” explica por sí solo la importancia del segundo pilar: el desarrollo de PRODUCTOS capaces de responder con la máxima eficacia a las necesidades de los clientes mediante una constante apuesta por la calidad y la innovación.
En cuanto al tercer pilar, la PRODUCCIÓN, nada mejor que haber tenido la oportunidad de recorrer la planta de Cuneo para comprobar que las constantes mejoras e inversiones se traducen en un incremento permanente de la capacidad y eficiencia productiva, con el autoabastecimiento y el desarrollo tecnológico como bardera y motivo de orgullo.
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