Profesional AGRO - Madrid 1/09/2025

Dentro de los artículos sobre nuestro Sector Primario intentamos exponer ciertos puntos que inciden directamente en el buen desarrollo profesional de nuestros compañeros. Es posible que haya a quienes no les guste y otros, los que se sientan afectados, se identificarán con algún término de nuestra exposición. Por supuesto, nuestra principal intención es intentar que alguien nos aclare una serie de procedimientos de dudoso entender, simplemente.
Continuamente nos intentan demostrar la positividad de las acciones que se toman al margen de nuestras explotaciones agrícolas y ganaderas, incluso de los habitantes de pueblos y ciudades, calificándolas como Ecología. Todo ello con miles de millones de euros que se diluyen de nuestros impuestos, dirigidos a distintas asociaciones cuya línea de profesionalidad, según los casos, nos ofrece interrogantes de difícil comprensión. Mucho más al escuchar el censo de miles de personas que, en su mayoría, no sabemos cómo han alcanzado unas escalas de mandos intermedios, pero que cobran sueldos, desplazamientos, dietas, etc. Todo ello para llevar a cabo funciones calificadas como Ecología.
Por supuesto que no estamos citando a nuestra Guardia Civil, en ninguna de sus responsabilidades y funciones; se citan organismos oficiales y complementarios, puestos definidos por políticos, que plantean una serie de actuaciones, incluidas sanciones en firme, de dudoso proceder o entender.
Ernst Haeckel, naturalista y filósofo alemán que desarrolló estudios muy valorados en biología evolutiva, reconocido como un talento excepcional entre la zoología, el darwinismo, la filosofía y el arte, acuñó el término “ecología”. Ernst inició una serie de estudios, a finales del siglo XIX, que analizaban las relaciones entre los seres vivos y su medio ambiente. Llegado ese momento, la ecología se dividió en tres ramas:
– La Autoecología, destinada al análisis de las relaciones de un ser vivo aislado con su medio; por ejemplo, de un solo ser vivo con todo lo que lo rodea.
– La Demoecología, o ecología de las poblaciones, se ocupa del conjunto de una determinada población animal o vegetal en relación con su medio físico y con otras poblaciones, incluida la humana.
– La Sinecología, que se ocupa del conjunto de los seres vivos que pueblan un determinado lugar —ribera de ríos, lagos y manantiales, bosques, arboledas varias, montañas, praderas, etc.— comprobando su propio sostenimiento natural, consiguiendo una autosuficiencia que respeta su entorno.
Actualmente es necesario controlar el sincronismo entre la naturaleza y lo que la rodea, pues estamos viviendo casos muy preocupantes, tales como la alta mortalidad de las abejas, colaboradoras muy especiales de nuestras fuentes primarias y secundarias de alimentos, sin olvidar la serie de productos benefactores para nuestra salud que nos proporcionan.
Tomemos como ejemplo un bosque, mayor o menor, donde la evolución natural de las plantas verdes es posible gracias a la utilización del dióxido de carbono de la atmósfera que, junto a la luz solar, les permite realizar la fotosíntesis para aportar oxígeno. Además, crecen gracias a la absorción de sustancias orgánicas, transformándolas en alimento para los herbívoros, que luego alimentan al resto de la cadena trófica, siguiendo así un sistema natural de millones de años.
El círculo de vida de estas plantas también sirve para abonar el suelo en combinación con los animales que se alimentan de ellas, expandiendo semillas, incluso utilizando recursos —controlados— en la medicina natural: frutos, restos de maderas muertas para distintos usos, incluidas guaridas de animales, favoreciendo la vida del hombre, etc.
La suicida contaminación de manantiales, ríos, fuentes, pozos, etc., perjudica gravemente a nuestro ecosistema, comprobando que, tristemente, su destrucción avanza aceleradamente y las soluciones definitivas no llegan. Criticar, una vez ocurrida una acción desastrosa, todos lo sabemos hacer, pero a la hora de actuar para evitarlo con antelación, las organizaciones ecologistas actuales, según los casos, dejan mucho que desear.
Nuestra finalidad principal es no faltar al respeto a nadie, pero tampoco nos agrada que nos pierdan el respeto a nosotros, mucho más cuando utilizan parte de nuestros impuestos de forma, presuntamente, irresponsable. Actualmente afloran cientos, miles de nuevos ecologistas, cobrando subvenciones, según los casos, de forma difícil de entender.
Casos actuales como el daño producido por manadas de lobos a ganaderos diversos, incluso poniendo en riesgo la vida humana, han tenido que multiplicarse para que se empiece a actuar con lógica respecto a estas poblaciones de animales salvajes. Casos ocurridos en la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Cantabria, etc., han obligado a la administración a tomar medidas extremas, pues el lobo está dentro del *Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial*, aunque nadie se encarga de buscar sistemas de alimentación controlada. Se han visto obligados a rebajar el nivel de protección del lobo en la Unión Europea: es decir, la multitud de ataques al ganado han obligado a pasar, al lobo, de “estrictamente protegido” a “simplemente protegido”, según el Consejo de Europa, teniendo en contra el voto de España.
Con fecha 20 de marzo de 2025, se aprobó eliminar la protección especial de las poblaciones del lobo al norte del Duero, siempre de forma controlada, lo que permitirá su caza, con expectativas de que se extienda al sur del Duero. Aunque llevar esta acción a una realidad no deseada al 100% debe ser consultado con las autoridades competentes. Por favor, infórmense de forma debidamente contrastada. Ver el B.O.E. del 2 de abril de 2025.
Hay cientos de casos, pero retornando a nuestro Sector Primario, existen acciones oficiales como las limitaciones en realizar diversas recolecciones de las cosechas, poda de árboles, tratamientos de barbechos, aprovechamientos de maderas, piñas caídas de forma natural, pastoreo en montes y fincas, etc. Normalmente, y según comunidades, son autorizaciones expedidas por la autoridad competente, como la Consejería de Medio Ambiente.
Citamos un caso que nos traslada Manuel de Almería, informándonos de que ASAJA ha realizado la petición para la inmediata retirada de la campaña de Ecologistas en Acción contra el campo almeriense. ASAJA-Almería denuncia que, financiada por el Ministerio de Transición Ecológica y fondos europeos, Ecologistas en Acción ataca de forma sistemática al campo almeriense, poniendo en duda su sostenibilidad y acusándolo de practicar un uso deficiente e irresponsable del agua.
La actual agricultura intensiva, practicada por el Sector Primario de Almería, es totalmente responsable y mantiene su efectividad diaria por su propio bien, siendo un referente europeo de sostenibilidad. Practica un uso eficiente del agua y protege la economía circular, es decir, trata de mantener el valor de los productos, la conservación de materiales y recursos durante el mayor tiempo posible, minimizando los residuos y reintroduciendo los recursos en el ciclo productivo. Siempre bajo el denominador común de un respeto total a los medios naturales, consiguiendo que los residuos se conviertan en insumos para seguir produciendo sin dañar el medio ambiente.
La ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, mantiene una formación que, presuntamente, debería practicar, pues es Ingeniera Química, especializada en Medio Ambiente, apartando lo político y pisando el campo en todas sus variantes.
Según nos informa Antonio de Sevilla, se están arrancando grandes extensiones de olivos, pero no ven a ningún ecologista tratando de evitarlo; en su lugar, montan placas solares. Por el contrario, en Marruecos están plantando miles de olivos. Antonio cita una contradicción en esas acciones, que perjudican al medio ambiente, hacen perder puestos de trabajo e incluso afectan negativamente a empresas de maquinaria, abonos, almazaras, embotelladoras, comercio pequeño y grande, transporte, etc. Nos preguntamos: ¿hacia dónde intentan llevarnos?
También nos cita Antonio que, en la localidad jienense de Lopera, siguen arrancando olivares centenarios por miles. Se refiere a la Campiña Jienense, parte suroccidental. El tema se centra en “arriendas o te expropian”. En el caso de distintas zonas de Córdoba, se están arrancando cientos de naranjos, precisamente con el mismo fin, mientras entran naranjas de Marruecos, Sudáfrica, etc., tratadas con productos perjudiciales para la salud humana, según nos comunican.
También José, de Salamanca, nos pregunta: ¿dónde están los ecologistas?, pues en la localidad de Mata de Ledesma una bandada de buitres negros (*Aegypius monachus*) atacó a un ternero y la madre trató de defenderlo, lo que produjo un ataque masivo contra ella y la mataron. Nos cita José que hay mucha gente haciendo senderismo, incluso montando en bicicleta; en el supuesto caso de ir una persona solitaria y sufrir un desmayo o un accidente, la conclusión podría resultar fatal. Respecto a los ecologistas y a practicar controles de animales salvajes, alimentación de los buitres, etc., nada de nada.
Respecto a los aguacates llegados de Marruecos y Perú, contaminados, lo dejamos para otro artículo.
En definitiva, y comprobando lo interesante y amplio de estos casos, seguiremos incidiendo, con todo nuestro respeto, sobre este abanico de temas que afectan a nuestro Sector Primario y a la sociedad en general de forma muy directa, cuyo interés deriva a favor de unos pocos en perjuicio de muchos, nos dicen.
Muchas gracias a nuestros amigos que nos han pasado casos de diversa índole, unos citados de forma generalizada y otros confirmados por personal solvente.
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