Profesional AGRO
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OPINIÓN
Firma invitada / JAVIER ALONSO*

LA FORMACIÓN, LA INVERSIÓN MÁS RENTABLE EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE

La educación es un elemento esencial en la vida de las personas y la sociedad. Pero, ¿cuál es la razón? La respuesta es que una buena formación resulta clave para afrontar momentos de incertidumbre, más si cabe en un sector como el cerealista que se ha enfrentado a numerosas batallas a las que ha tenido que hacer frente con sequías prolongadas en el tiempo, debido al cambio climático, y con efectos negativos para los cultivos, periodos económicos de inflación con altos costes de materias primas y, de manera más reciente, el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, momento en el que se tuvo que consumir el cereal nacional a un ritmo más alto de lo habitual. Una situación que ha trastocado los flujos de comercio globales, a lo que se suma la subida de las materias primas con precios disparados, que ponen en jaque a las cadenas productivas.

Pero el sector cerealista es fuerte y ha sabido adaptarse a cada nueva situación gracias a unos profesionales con amplios conocimientos que saben responder a las necesidades del sector en torno a protocolos en tiempos de crisis, mercado de cereales, tendencias de los consumidores, entre muchas otras.

Y es que el sistema de formación es uno de los pilares de la cultura organizacional de las empresas modernas por todo lo que aporta a los trabajadores y al negocio. Para ambos constituye la mejor inversión para enfrentar a las necesidades actuales y futuras.

Buena prueba de ello son las Jornadas Técnicas que cada año organiza la Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC), dirigidas a profesionales y técnicos del mundo de las cooperativas y empresas agrarias, comercializadores, industria molinera, industrias de panadería, bollería, galletas, pasta alimenticia, empresas y asociaciones de la distribución, asociaciones de consumidores centros tecnológicos y de investigación, laboratorios, universidades y administraciones públicas. Un foro en el que debatir y analizar los desafíos de futuro a los que se enfrenta el sector.

Este año el encuentro celebrará su trigésimo cuarta edición los días 15 y 16 de noviembre en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Córdoba, bajo el título “Sostenibilidad, realidad o quimera”, al que invitamos a asistir a todos los profesionales del sector que quieran conocer todas las novedades relacionadas con la cadena de valor cerealista y las leguminosas.

Un evento con un programa técnico y científico impartido por ponentes nacionales e internacionales y desarrollado por expertos de reconocido prestigio en el campo de nuevas variedades y aspectos agronómicos del cultivo, que siguen evolucionando gracias a las nuevas tecnologías y enfoques ambientales. Además, este año hemos querido dar mucha importancia, dado el contexto actual, a la situación de la cosecha de cereales en España, pero también haremos una aproximación a los países del este y el cambio en los flujos de las materias primas.

Las novedades tecnológicas del sector y la creación de nuevas oportunidades de negocio son fundamentales dentro de nuestro programa para ayudar a las empresas a evolucionar y crecer y, por ello, tendrán su especio en estas jornadas.

Pero eso no es todo, ya que desde la AETC trabajamos cada año para diseñar dentro de nuestro Plan de Formación diversos bloques por segmentos de la cadena centrados en mejorar la competitividad de las empresas del sector. Una iniciativa para toda la cadena de valor de los cereales, pseudocereales y leguminosas, desde el campo a la mesa.

Tras el éxito del bloque de Ingredientes, se ha organizado en colaboración con la Fundación General de la Universidad de Valladolid el bloque de Procesos en Panadería y Bollería. Durante dos días, del 27 al 28 de septiembre, los participantes asistirán de forma virtual a las sesiones que desde la AETC hemos programado y que serán llevados a cabo por expertos de empresas nacionales e internacionales y del mundo académico.

El objetivo del Plan de Formación es ofrecer a toda la cadena de valor una formación adaptada a la situación de cambio que vive el sector, pero también permite a las empresas la posibilidad de participar impartiendo, o recibiendo, cursos específicos, y a medida, en distintos ámbitos.

En definitiva, una empresa que ofrece formación de calidad a sus trabajadores no sólo está proporcionando un beneficio personal a cada uno de ellos, ayudando a actualizar conocimientos, habilidades y destrezas y mejorando la eficiencia en sus puestos trabajo y en los procesos de producción, sino que también repercute en un mejor rendimiento, productividad y óptimos resultados para la compañía incrementando la calidad de los productos y servicios y favoreciendo la investigación e innovación en nuevos productos.

* Javier Alonso, Presidente de la Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AECT)
aetc.es

Ilustración: Kiko Gómez Lozano.

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